Tener mascotas es una responsabilidad, pero te darán amor incondicional - Contrapeso Contrapeso

Tener mascotas es una responsabilidad, pero te darán amor incondicional

Sócrates y Thor siempre fueron parte de la familia. Ellos eran divertidos y tiernos.

SUMARIO

¡Adopta y ayuda a cambiar su mundo! Tu vida también podría mejorar notablemente

CIUDAD DE MÉXICO.- Ellos (los de estas fotos) son Sócrates y Thor; no miento cuando les digo que tuvieron muy buena calidad vida, que fueron amados y consentidos con locura y que fueron felices, ¡pero, quizás, ellos hicieron más felices a nuestra familia!

El tercer sábado de agosto se conmemora el Día Internacional del Animal sin Hogar. Se busca concientizar que aquellos animales abandonados o que nacieron en la calle, encuentren un hogar.

Soc (también conocido como ‘Bebé’, ‘Orejotas de Doritos’, ‘Soquito’, ‘Pimpoyo’) y Thor (alias ‘Cach’, ‘Ojitos de Almendrita’, ‘Hemosho’, ‘Thorcuato Jiménez’) eran dos labradores, uno color chocolate y otro negro.

Fueron –y siguen siendo– parte importantísima de mi vida. Jugábamos, platicaba con ellos, les cantaba, paseábamos y éramos felices. Podría haber tenido el peor día, pero cuando estaba con ellos, me ayudaban y me sentía feliz de estar con ellos.

Soc llegó justo unas semanas antes de que yo entrara a la universidad. Thorcito llegó cuatro años después, cuando buscaba una familia que lo amara y lo cuidara.

Cada uno tenía su personalidad. ‘Soquetín’ era un poco más tranquilo, noble, bondadoso y con un corazón de oro. ‘Thorcuato’ era un remolino puro: mordía los muebles, quería correr cuando salíamos de paseo, ¡y también era el niñero perfecto, amaba a los niños!, él estaba pegado a mí todo el tiempo, y los dos me acompañaron en las buenas y en las malas.

Cuando adoptas o compras un animalito, también tienes que saber cuáles son tus responsabilidades, y una de ellas es darles la buena calidad de vida que se merecen para que no sufran.

Llegó un momento en que, como familia, tuvimos que tomar la decisión de dormir a Socratitos: comenzaba a sufrir y yo no quería eso para él. Aunque ya era viejito y había tenido muy buena calidad de vida, fue una de las decisiones más difíciles y tristes que tuve que tomar.

Al final de su vida, Thorcito se fue quedando ciego, ¡doy gracias porque estaba con nosotros y siempre lo protegeríamos! Éramos pacientes con él; incluso, él y yo teníamos un código de palabras dentro y fuera de la casa para que supiera cuándo acababan los escalones, cuándo había que subir a una banqueta, etcétera.

Por supuesto, varios veterinarios nos aseguraron que no estaba sufriendo y todos coincidían en que era un perro muy contento.

Luna, esta hermosa sobreviviente sigue brillando

Pie de foto (Luna):

Luna tiene muchos juguetes, pero su favorita es una pelota naranja, que le ha durado tres años.

Rodrigo Sanjuanero es un amante de los animales y recuerda perfecto que el 12 de diciembre de 2017, Luna llegó a sus vidas, “Estaba en un lugar donde fue maltratada. Cuando nosotros la recogimos, estaba en los huesos; se le veían los huesos de la costilla”.

En aquel entonces, Luna tenía aproximadamente seis meses de vida. Es blue heeler, una raza muy activa y con mucha energía, por lo que es importante que sus dueños sepan que deben jugar mucho con ellos y pasearlos dos o tres veces al día.

El “pecado” de Luna fue que cazó a un pájaro que pertenecía al que en ese entonces era su dueño, “él decidió amarrarla y dejarla ahí para que se muriera de hambre. Entonces su amigo le dijo ‘oye, no seas así, dame chance, déjame conseguir quien la adopte, quien la cuide, pero no hagas eso’ y aceptó”.

Rodrigo y su esposa cambiaron de residencia y se mudaron a Canadá, donde Luna es feliz junto a ellos.

“Ha sido todo este tiempo increíble estar aquí conviviendo con ella; educándola, educándonos y aprendemos mutuamente… A mí me encanta adoptar perros. La emoción de llegar a tu casa y que te reciban siempre moviéndote la colita y con tanto entusiasmo; el jugar; el que quieras o no, debes de salir y hacer ejercicio junto con ella”.

¿Por qué es importante analizar si puedes adoptar una mascota?

Pie de foto (albergue):

Ellos viven en Rescatando Vidas, Regalando Amor, un albergue donde los tratan muy bien. ¿Te gustaría adoptar a alguno de ellos?

“En la mayoría de las familias mexicanas el perro es un objeto, no tiene valor. Es algo no es alguien; entonces, pues si come o no come, no importa; si tiene techo o no tiene techo, no importa, y es totalmente desechable. Con esta mentalidad, viene el maltrato y viene el abandono”.

Patricia Briceño es una de las grandes heroínas de México (porque en todos los rubros pueden existir superhéroes). Desde hace más de 20 años empezó una “cruzada” en la que rescata perros de la calle o maltratados.

Con el paso del tiempo, y con mucho esfuerzo y dedicación, se encarga de que todo funcione en el albergue Rescatando Vidas, Regalando Amor.

“Es muy difícil mantener un albergue porque no es nada más tenerlos y ya. Si vas a tener un albergue, pues obviamente les vas a dar calidad de vida a los animales, no tenerlos mal o tenerlos igual que como estaban”.

Paty afirma que, en México, las tres problemáticas principales son la tenencia responsable, el maltrato animal y el abandono. De hecho, el 70% de los perros en nuestro país están en situación de calle y la densidad poblacional aumenta anualmente 20 por ciento.

“La gente puede venir, tengo las puertas abiertas siempre y cuando haya una buena intención de ayudar.

“Te cambia la vida completamente porque adquieres una responsabilidad, y segunda, tienes un compañero de vida. Los perros son los más leales, los más amorosos y los más fieles de este mundo, y entonces te estás ganando un compañero de vida que va a estar contigo en las buenas, en las malas y en las peores, y eso es maravilloso”.

Para poder adoptar un perro, el albergue realizará estudio para analizar que haya óptimas condiciones para que el can tenga una buena calidad de vida.

Muchos seríamos felices si pudiéramos adoptar perros (u otras mascotas), pero en ocasiones es difícil, ya sea por espacio en nuestra vivienda, por economía, por nuestras actividades laborales, etcétera.

Por supuesto, si se quiere, siempre podemos ayudar en la medida de nuestras posibilidades: ¿qué tal haciendo donaciones en especie o monetarias? “Saben que un peso que donen aquí o un bulto de croquetas o jabón, detergente, lo que vayan a donar, está destinado para los perros, aquí todo es transparente”.

… Y fueron felices para toda su vida

Pie de foto (Cocoa):

Cocoa es una gatita muy sociable. Le gusta estar rodeada de gente.

No siempre las adopciones resultan de un pasado triste –aunque estas historias alegres son pocas–.

Jimena Carmona y su esposo, Jorge, tienen dos gatitas, Cocoa y Vainilla, que fueron adoptadas hace casi ocho años; además de Mayka, una perrita schnauzer, quien vivía en casa de sus papás.

“La historia no es que estuvieran maltratadas, al contrario. Un ex jefa vivía con su chica y se separaron y como Cocoa y Vainilla crecieron juntas, pues no podía separarlas”.

Jimy nunca había vivido con gatos, pero se dio una oportunidad, “Te confieso que los gatos no me llamaban como mucho la atención. Al inicio fue difícil la adaptación, ellos obviamente cambiaron de ambiente, pero la verdad es que contestándote a que cómo nos han cambiado la vida, ¡ha sido increíble!”

Cocoa es un personaje muy divertido, más social y más adaptable; mientras que Vainilla es más reservada y le encanta estar con Jorge.

Al igual que para muchas mascotas, estos últimos meses de confinamiento por la pandemia, han sido increíbles para Mayka, Cocoa, Vainilla, pues sus dueños están todo el día para consentirlas y convivir con ellas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *